Las principales víctimas son algunas autoridades que ocupan cargos públicos y los empresarios de distintos rubros y tamaños, desde importantes compañías hasta pequeños comerciantes.
Uno de los últimos casos ocurrió el martes 5 de julio, en horas de la madrugada, delincuentes detonaron una dinamita en la puerta de la licorería “Vikingo” que se encuentra ubicada en el distrito de Víctor Larco. El fuerte impactó ocasionó que el portón enrollado termine doblado. Días anteriores, también habían sido amenazados, al parecer por las mismas personas, quienes habían arrojado al local un cartucho de dinamita con mecha lenta.
Similar hecho se registró el 31 de mayo. Al promediar las 3:40 a.m, sujetos desconocidos detonaron un artefacto explosivo en la puerta principal del policlínico que le pertenece a la alcaldesa del centro poblado El Milagro, Marlene Luján Valverde.
El regidor de la Municipalidad Provincial de Trujillo, Sergio Vílchez Neira, también fue víctima de los extorsionadores, quienes el 23 de abril, le dejaron en su vivienda un material explosivo y una carta donde le piden S/ 50,000, sino de lo contrario atentarían contra su vida y lo sacarían de la carrera para llegar a la alcaldía del distrito de Laredo.
Como nos hemos podido dar cuenta, en los tres casos mencionados los extorsionadores utilizan los materiales explosivos para causar miedo en sus víctimas y así lograr que les cumplan sus peticiones. Sin embargo, muchos de estos artefactos han logrado ser desactivados a tiempo por la Unidad de Desactivación de Explosivos de La Libertad.
Un gran número de bandas han sido desarticuladas
El 12 de abril, el aún entonces jefe de la III Macro Región Policial La Libertad, Jorge Angulo, brindó en una conferencia de prensa, un pequeño balance de las primeras dos semanas del Estado de Emergencia por inseguridad ciudadana, anunciando que hasta ese momento se había incautado 47 armas de fuego y se desarticularon 61 bandas criminales, entre las cuales la mayoría se dedicaba a la extorsión, tráfico de droga y sicariato.
Es momento de tomar medidas más drásticas
La inseguridad ciudadana que se vive en el Perú es un tema que no se puede pasar por alto. Los índices de delincuencia siguen aumentando y a pesar de que varias figuras políticas han prometido acabar con esta, sigue amenazando a miles de personas que a cualquier hora del día son asaltadas, extorsionadas o halladas muertas, a pesar de la presencia policial o de las cámaras de seguridad.
Tanto el presidente de la República como el Congreso deben dejar de lado sus rivalidades y ambiciones para centrarse en los problemas que de verdad están afectando a la sociedad y tomar medidas más drásticas para solucionarlas.

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